LA EVIDENCIA EN EL CAMPO DE LA REHABILITACIÓN CARDIACA


Existen cerca de 900 informes y 4000 artículos científicos que fundamentan la recomendación de la rehabilitación cardiaca.1

Uno de los beneficios principales es la mejoría en la tolerancia al ejercicio físico en el rango del 30 al 50% objetivada mediante pruebas de esfuerzo, después de 3 meses de entrenamiento físico.1, 2

Otro beneficio es la disminución de los síntomas de angina de pecho, insuficiencia cardiaca y mejoría en los hallazgos de isquemia en estudios paraclínicos (medicina nuclear3, ecocardiograma con dobutamina, prueba de esfuerzo,).4, 5

La rehabilitación cardiaca modifica el perfil de lípidos. Se incrementan los valores de HDL, disminuyen los de VLDL, se incrementa el tamaño de las LDL volviéndolas menos oxidables. Disminuye la concentración de lipoproteína apo-B e incrementa la actividad de la lipoproteínlipasa.1, 6

Favorece la suspensión del tabaquismo como resultado de las acciones educativas, de ejercicio y de terapia conductual, que es parte importante del programa de rehabilitación cardiaca.7


El entrenamiento físico como parte de un programa de rehabilitación cardiaca, mejora objetivamente las funciones sociales y psicológicas del enfermo. Mejora además el control del estrés emocional y reduce el patrón de conducta "tipo A" característico del paciente con enfermedad cardiovascular.8


La rehabilitación cardiovascular ha demostrado reducir la morbi-mortalidad. Un meta-anílisis realizado en 1989 donde se estudiaron 22 estudios aleatorizados con 4554 pacientes, de los cuales 2310 fueron aleatorizados al grupo de rehabilitación y 2244 al grupo de control. La edad fue de menos de 65 años con una duración del programa de 2-6 meses y continuación de forma supervisada. El seguimiento fue de 1 a 5 años. Los resultados demostraron una disminución de la mortalidad total a 3 años del 20%. Disminución de la mortalidad cardiovascular a 3 años del 22%. Disminución de reinfartos fatales a 3 años del 25%. Disminución de las muertes súbitas al año de seguimiento del 37%.9

Otro estudio reciente (2005) de 180 pacientes con infarto de miocardio, sometidos a rehabilitación cardiaca tras 10 años de seguimiento, realizado en la unidad de rehabilitación cardiaca del hospital Ramón y Cajal en Madrid España, reportó los siguientes resultados: 90 pacientes fueron aleatorizados a rehabilitación cardiaca y 90 al grupo control. La mortalidad por todas las causas disminuyeron en el grupo de rehabilitación, la sobrevida a 10 años fue del 81.7% para el grupo control y del 91.8% para el grupo de intervención. La mortalidad por causa cardiovascular también disminuyó en el grupo de rehabilitación, con sobrevida a 10 años del 83.8% en el grupo control y del 91.8% en el grupo de intervención. Se observó disminución de las complicaciones no mortales; estas fueron del 63.2% para el grupo control y del 35.2% para el grupo de rehabilitados. La presentación de angina inestable fue menor para el grupo de rehabilitación (15.7%), frente al grupo control (33.9%). Las hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca fueron del 3% para el grupo de rehabilitación, frente a 14.4% del grupo control. La necesidad de cirugía de revascularización fue menor para los rehabilitados (8.4%) que para el grupo control (22.9%).10

La reincorporación laboral juega un papel importante dentro de la calidad de vida del paciente. En un estudio realizado en la misma institución en 1985, donde se compararon 90 pacientes que se sometieron a un programa de rehabilitación con otros 90 siguieron los cuidados habituales post-infarto (grupo control). La reincorporación laboral al año fue del 90.3% en los pacientes rehabilitados y del 55.8% en el grupo control. Las diferencias se mantuvieron a los 2, 4, y 6 años del seguimiento.11




Al considerar el beneficio del tratamiento, este se puede expresar como el impacto en la reducción de la incapacidad. Esto incluye conceptos de costo-beneficio y costo-eficacia. Tales consideraciones son importantes en rehabilitación cardiaca, ya que sus efectos sobre la morbi-mortalidad a corto plazo son escasos, sin embargo, estos a largo plazo son notables, aunado a la mejoría en la incapacidad y bienestar psicológico. La incorporación de pacientes a los programas de rehabilitación cardiaca disminuyen los costos secundarios, debidos a rehospitalizaciones por recurrencia de eventos, necesidad de nuevos procedimientos de intervencionismo o quirúrgicos, reducción de gastos farmacéuticos.12 De esta manera, varios estudios de costos han demostrado un ahorro a 5 años que oscila en los $8,800 dólares13, $9,200 dólares14, hasta $12,000 dólares por paciente14. Otro estudio mostró ahorro de $4,950 dólares por año de vida salvada.2 En un estudio de pacientes con infarto de miocardio o cirugía de revascularización, se observó que los que recibieron un programa de rehabilitación cardiaca tuvieron un costo por rehospitalización menor ($1197 dlls), en comparación a los del grupo no rehabilitado ($1936 dlls) en 21 meses de seguimiento.15


El Dr. Maroto en Madrid, comparó los costos de 2 grupos de 90 pacientes a lo largo de 6 años, un grupo recibió rehabilitación cardiaca y el otro recibió los controles cardiológicos habituales. El ahorro económico para los pacientes rehabilitados dependiente de rehospitalizaciones al final del primer año fue de 5,074,039 pesetas y al término de los 6 años fue de 17,451,910 pesetas. Las mejores ganancias fueron las dependientes de la reincorporación laboral, que fueron de 26 y 210 millones de pesetas al año y seis años respectivamente, en los pacientes que fueron rehabilitados. El ahorro por paciente fue de 2,415,320 pesetas a los 6 años de seguimiento.16


El papel de la rehabilitación cardiaca en el manejo del paciente cardiópata no ambiciona sustituir otras formas de terapia, sino complementarlas. Así el trabajo del Cardiólogo clínico después de un infarto, el del Hemodinamista después del intervencionismo, el del Electrofisiólogo después de una ablación o colocación de marcapasos o DAI, el del Cirujano de corazón después de un cambio valvular o de una cirugía de revascularización, se ven redondeados por la rehabilitación cardiovascular, misma que favorecerá que el paciente se reintegre a sus funciones lo más rápido y mejor posible, logrando así, una disminución del riesgo de complicaciones y una mejor calidad de vida.17

Dr. J. Jesús Alonso Sánchez
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